Guía para uso de dispersantes en control de derrames de hidrocarburos

En México, una de las actividades de mayor importancia económica es la explotación de hidrocarburos. Esta actividad, que venía realizándose en tierra desde finales del siglo XIX, a partir de la década de los años setenta del siglo XX, se extendió al mar, en el Golfo de México. Actualmente, en la región se realizan actividades de exploración y producción en 234 plataformas marinas fijas; existen seis puertos de carga y descarga de hidrocarburos y cerca de 3000 kilómetros de tubería submarina; se transportan alrededor de 1.8 millones de barriles diarios desde Ciudad Madero, Tamaulipas, Pajaritos, Veracruz y Dos Bocas, Tabasco, y de las plataformas de la Sonda de Campeche, a los centros de almacenamiento y transporte en Cayo Arcas, frente a la costa de Campeche; adicionalmente, transitan por el canal de Yucatán 8 millones de barriles diarios de hidrocarburos, desde Venezuela y países africanos, a los Estados Unidos. Lo anterior conlleva un riesgo permanente de que se produzcan accidentes que impliquen grandes derrames de hidrocarburos.

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